¿Cómo estimular a un clítoris? (Recomendaciones de Clímax Club)

El clítoris, esa pequeña pero fogosa parte de la anatomía que fue borrada durante siglos de los cuerpos de las mujeres y personas con vulva, está buscando estar cada vez más en boca de todos. Literal y metafóricamente. 

Con la ayuda del internet, la educación sexual y sin lugar a dudas, de los juguetes eróticos enfocados al clítoris, cada vez más personas descubren las sensaciones intensas que puede producir estimularlo adecuadamente. Activistas del placer, educadoras sexuales y sexólogues están en la búsqueda de reivindicar la importancia del clítoris en este mundo tan coitocentrista. 

Para la autora del Jouissance Club –o Clímax Club en castellano–, Jüne Plà, el sexo tal y como nos lo han vendido las pelis porno, las chick flicks y las novelas románticas ha llegado a ser muy aburrido. Hay un punto en que a ella y a sus más de 820k seguidores les aburre. Sin más. Por ello se ha dado a la tarea de investigar maneras de estimular y disfrutar más del sexo, más allá del coito. 

5 formas de estimular a un clítoris y no morir en el intento

En su libro Jouissance Club –Clímax Club. Una cartografía del placer–, Plà se encarga de explicar la anatomía de los cuerpos y las mejores maneras de estimularlos para garantizar placer según varían los gustos. Los consejos van desde una higiene adecuada “porque si no te lavas las manitas antes de hacerle un dedo a Cachivache, te arriesgas a no poder volver a hacerlo durante bastante tiempo” (p. 51); hasta el secreto de un buen cunnilingus –pese a “que no existe ninguna receta milagrosa ni ninguna única manera de hacerlo, pero de todas formas sí podemos destacar algunas reglas con las que todas las vulvas estarán de acuerdo…” (p. 118)

Entre los consejos que Plà comparte para estimular el clítoris, se encuentran: 

Aumentar el objetivo

Sin necesidad de tocar directamente el glande del clítoris, a veces una simple estimulación de los alrededores puede estimular y excitar y encender a “Cachivache” –vulva–. 

Plà recomienda: “Coloca tus dedos de un lado y otro del glande y realiza un movimiento vertical. Te darás cuenta quizá de que el glande se destapa cuando estás arriba.” (p. 125)

Gira alrededor del botón

“Separa sus labios y rodea el glande dibujando un pequeño círculo alrededor. No dudes en mojar un poco tu dedo antes.” (p.127)

Ojo, señala Plà. “El clítoris tiene una sensibilidad muy variable dependiendo de la persona, que algunas pueden encontrarlo doloroso, o demasiado fuerte, o demasiado un fastidio. […] Estarás de acuerdo en que a veces es más cortés no estimularlo directamente (el clítoris). De todas formas, no tocar más que el glande del clítoris para que alguien goce debería sancionarse con pena de cárcel. No estoy vacilando, pero alguien podría morir. Nooo, que bromeo evidentemente.” 

No ignores estos juguetitos

Plà se refiere, dentro de la familia de juguetes eróticos, los que molan de verdad. Entre ellos se encuentran los famosos succionadores de clítoris y el Hitachi. En Vibracions encontrarás ambos modelos, el succionador de clítoris Escándalo y el vibrador micrófono o Hitachi La Bomba, con el certificado de calidad de Montse Iserte. 

juguetes eróticos

¿Me cosquillas el tallo?

La autora explica que “El tallo es una zona que se encuentra justo encima del glande del clítoris. Cuando pasamos el dedo por encima podemos sentir como una pajita bajo la piel. Pues bien, ¡hay quienes adoran que le cosquillen el tallo! Otras personas lo encontrarán boring… En fin, como siempre, la comunicación os salvará.” (p. 133) 

Usa tu imaginación. Boca, dedos, juguetes. Lo que gustes. 

El “floc floc”

En su libro, Plà explica que “[e]ste gesto tan sencillo puede volver a Cachivache completamente crazy. Se llama el <<floc floc>>, por la sencilla y buena razón de que, si pones la oreja, escucharás ese ruido.

Con un dedo o dos, realiza vaivenes lentos desde el glande del clítoris hasta la entrada de la vagina. Cuidado con meterte muy rápido y hazlo de modo que tu dedo extienda el flujo según vaya pasando. 

Es excelente, sobre todo cuando dura y por fin el dedo entra en la vagina…” (p. 140)

Bonus: La frustración es algo bueno

“¿Sabes qué hay mejor que penetrar a Cachivache? Pues hacerle creer que vas a hacerlo. 

Tu dedo se pasea en su vestíbulo (zona de la uretra y de la entrada de la vagina) como si nada. Una vez que todo esté bien húmedo, te comportas en plan <<sip, ¡voy a entrar aquí!>>. 

¡PUES NO! ¡Y ahí Cachivache se va a fastidiar un montón, porque siempre le haces lo mismo! 

Nos reímos, sí, pero la frustración muchas veces produce reacciones de deseo violento, así que penetra a Cachivache únicamente si te suplica que lo hagas. Pequeña basura sádica.” (p. 146)

¿Por dónde empezar en la estimulación del clítoris?

La realidad es que la respuesta depende de la persona y del momento precioso. Con esto queremos decir que cada persona tiene gustos distintos y que va variando con el tiempo: lo que disfrutó ayer no significa que le excite y goce de nuevo el día de hoy. Varía constantemente. Por lo que lo que sabemos que SÍ o SÍ funciona SIEMPRE es la comunicación: tanto con una o une misma/e como con la pareja –sexual–. ¿El secreto? La comunicación verbal, no verbal, corporal, emocional, etcétera. 

Escríbenos a: info@vibracions.com para contarnos más sobre tus dudas y recomendaciones. 

Autora de la nota: @maria.jose.ca
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecinueve − 7 =